miércoles, 22 de octubre de 2008

EL ATAÚD QUE NO PUDO SALIR A LA CARRETERA

Y en
el
bus de
las tres
y algo
se confronta
parte
de tu
universo,
la teoría
de no

que
puntos
y mil
cosas
que
podría
reírme
si no
las comprendiera,
comprende
que
no utilizo
recursos poéticos,
si escribo
infierno
es por el fuego,
los
demonios
bailan
y los ángeles
miran
atónitos
pensando
en que
son unos
mal educados
pero sigo
con la
camiseta
de ayer
acumulando
polvo
en la silla,
no sé
si congelándome
en busca
de poesía
hipotérmica
o disfruto
con el frío,
puedes
venir
o no,
nada
va a cambiar,
nuestros
ojos
se cruzaran
esquivos,
nuestros labios
paralelos
al ridículo
y el autobús
llegando puntual,
todo
con mucha
ironía,
digamos
que vendí
tu alma
por
un guisante
y una risa,
así
de asqueroso
son las personas
pensando
en su bien
estúpido
y el sinónimo
que no
aporta,
la gente
del énfasis
en decir
lo que tú
dices
mientras callas,
siempre
pensé
que
prostituían
la droga,
hacen
dramas,
peleas
internas,
debates
existenciales
porqué
mujer
va a hacerles
caso,
el grandísimo
universo
se les rompe
a ellos
por
esos dramas,
las cuchillas
de afeitar
en la
sección
de no me aman,
fue
una buena
idea,
pero creedme
no fue la
idea
de Satanás,
dice
que le cansa
ver gente
que no aguanta,
si no respiran
no hay diversión,
si follan
sólo
otro plan
para joderles,
sonríe,
tú sonríe, ¡tú!,
el tridente
más simbólico
se perdió
y ahora
es el juguete
de un
niño
que jamás
crece,
se lo guardaron
en el ataúd.



Carlos Gutiérrez H.






Un respiro estaría bien pero en los respiros me dedico a vivir casi sin respirar.

1 comentario:

min0ria_absoLuta dijo...

El único niño conocido que jamás crece, es Peter Pan.

Llevaba ya un tiempillo sin pasarme por aquí, y aún estoy pendiente de leer "Semillas de inflexión" ^^'