martes, 7 de octubre de 2008

30 DE MARZO

Dedicado a Daniel Mora, Jairo Zamora y Antonio Ferreira.
[De izquierda a derecha : Dani, Jairo, yo y Ferre]
Fue
una noche
tranquilamente
salvaje,
increíble,
nos tocamos
el alma
y no nos hicimos
daño,
no pasaba
nada,
la calma,
un cojín
a rayas
o un corazón
en conjunto
con doce mil válvulas
todo, sereno, mudo,
el poema
más bonito
lo improvisé
colocado,
divisé
espasmos
o espantapájaros
pero ese día volamos,
un treinta de marzo,
nos sentíamos
grandes,
suaves,
besos,
abrazos,
Ferre en mis brazos
como si fuese
un gato,
Dani y Jairo
fuese lo que fuese
nada hubiese
podido defraudarlos,
la sensación
de todos,
de uno,
la mano,
firmar una copa,
que el trono
sea un taburete,
todos locos
y sin remates,
corazones
con remaches
abiertos
de par en par,
quizá fuimos cuerdos
en los instantes
en los que
nos
faltaron
los
tornillos,
sabía que compartía
atmósfera
y ceremonia
con los próximos
grandes,
diles que
no intenten
comprender,
que vivan,
huyan,
fluya
y si el corazón
pide silbar,
hazlo,
no hay nada
que perder
y mucho
menos
que ganar,
sólo siente,
una copa
sería firmada
por las almas
de aquella
habitación
loca,
una boca,
unas costillas,
una batería,
la sensación
de tocar
y pensar
que no
provocas
sensaciones,
tridentes
de emociones,
un par
de renglones
para los
mejores
momentos
de mi vida
son escasos,
pasear en el ocaso,
sentir
el viento
en cada
paso,
el alma
no se enfada
si la sacas
con mimo,
en ese momento
decidí
que éramos
únicos,
silbamos
todo
lo que pudimos,
nos vimos
en el futuro,
nos vimos
en el presente
y el pasado
y el destino
nos hizo
estar
así,
TODO
como si
NADA,
fluido
y que
arda
cualquier
banal,
que les
pongan alas
de ángeles
a todos
los que
mencionamos,
sentados
en un sofá,
o en el suelo,
no hay había fuego
pero se quedó
grabado
todo en el alma,
aullando
al alba
en silencio,
pellizcarte
para convencerte
de tu existencia,
gritar
al oído
de nadie
todo
lo que llevas
en la sangre,
vidas de madera
y vigas
relajantes,
todo cuadraba
en la mente,
si el mundo se derrumbaba
daba igual,
era el salón
y su ambiente,
su atmósfera
estridente
de verdades
clavada en el cerebro
pensando
que seríamos recordados
cuándo estuviésemos
muertos,
dime
cuánto
vale
ese
momento
y te pagaré
con mi corazón,
mi alma,
mi cerebro
y algo suelto,
no es nada
y lo es todo
el treinta de marzo,
fue un gran
cambio,
el plan
maestro
dejó de
ser
maestro,
para simplemente
pasar a ser
sentimientos,
el final
de la película
en tonos pardos,
el final
de todo
en colores
que dicta
la sonrisa,
pudimos ser dioses
y preferimos
ser humanos,
porque no es una fecha
el
treinta de marzo.



Carlos Gutiérrez H, Lo vi todo




Os dejo el link de los dos poemarios anteriores. Lo vi todo[Marzo ´08] & Se quedó sin palabras [Julio´08]

http://www.megaupload.com/?d=84OZCJNG

1 comentario:

min0ria_absoLuta dijo...

Ya te había dicho que ese poema me gustaba mucho, y ya me habías explicado la esencia e importancia del poema. Y también la pedazo de noche que pasaste aquel día! xD