domingo, 22 de marzo de 2009

LOS PRIMEROS DÍAS EN BACHILLER

Ya les había visto antes pero hasta el segundo día o tercero no me fijé en ellos, estábamos esperando a que abriesen la puerta de nuestra clase, en ese ambiente amarillento, casi que podrías oler a orina en cualquier parte dónde acompañasen esas paredes blancas que con la suciedad parecía amarillas. Sólo estábamos cinco personas en ese momento, todas habíamos llegado pronto, y no era por la ilusión de empezar otro curso con gente nueva sino que por motivos distintos teníamos que llegar a esa hora o llegar tarde y los primeros días no es bueno llegar tarde, en esos días te tildan, a nosotros nos tildaron para bien durante el resto de los dos años de bachiller. Había 3 grupos, mejor dicho dos pequeñísimos grupos y una persona sola. Éste era Jairo, sentando en las escaleras, en el lado derecha pegado a esas barandillas, con su cinta de pelo y su pelo largo, cuándo lo llevaba, una camiseta cortada, un colgante extraño, que a día de hoy lo sigue llevando y jamás me ha quedado claro qué es, realmente parecía que su piel estaba desaturada en algunos puntos, estaba callado y mirando al suelo de vez en cuándo levantaba la mirada hacía la risas de los otros dos grupos; examiné su ropa y me pareció extraño, un tío raro, unas zapatillas un tanto desgastadas y un pantalón largo con cremallera en los tobillos y bastante abiertos ahí, se observaba su calcetín y su delgada pierna llena de pelos, de su cara no puedo decir nada, no me acuerdo exactamente qué decía, pero creo que era una cara casi sin expresión, jamás llegué a pensar la capacidad de sentir que podría tener, en ese momento yo era un simple chico más banal que espiritual que no se fijaba en esas cosas, tampoco le vi el talento innato que tiene para componer música, sólo veía un tío más delgado que vivo. Luego estaba en el otro extremo de la escalera, pegados a la pared, a los azules verdes turquesas de abajo, dos chicos, un alto y otro bajito, el alto era Borja, de él sólo recuerdo su cara de empanado y como si el mundo no fuese con él y el sonido de su risa, parecía un trueno y retumbaba secamente en las paredes y en el suelo, mientras echaba un poco para atrás la cabeza, a éste le llamamos “el olvidado” ya que por un error de listas, duró menos de una clase en la nuestra, y se sentó al lado de mi pupitre, fue bastante agradable conmigo por el hecho de que yo llevase un tobillo escayolado y muletas; de vez en cuándo le vemos por ahí pero poco más, no marcó mi vida como el resto de personas de ese instante, siendo sincero fue un conocido de ida sin más, el otro bajito que estaba con él, ya le conocía de vista de algunos partidos, era del pueblo del al lado y los partidos entre ambos pueblos suponían rivalidad y catetos en las gradas chillando y amenazando, él también tenía muleta, había salido de una fractura de un dedo del pie, creo, pero realmente eso no me hizo compadecerme de él, es más, mientras él hablaba con El olvidado, yo le miraba con mala cara, eran sus pintas de raperito, sus pantalones caídos de pana, sus zapatillas anchas, su llavero que colgaba, su muñequera, su camiseta que no pasaba desapercibida, creo que era de un equipo de la NBA, en fin, no me entró por los ojos, era otro raperito más, y en esa época yo era de esos de creerme el más rapero y demás estupideces de niños, su cuerpo delgado y casi extraviado me daba un poco de repelus, su gestos, su mirada, la típica mirada que tú captas con un mensaje de superioridad, como un “He venido para follaros, chavales, tenerlo claro” , luego fue así, su mente perturbada hacía de él un tipo espectacular con un lápiz en las manos, no clavaba a un ser humano pero su mente era paranoia tras paranoia, creo que aún sigue siendo paranoia tras paranoia pero él, mi primera impresión hacía él fue mala, realmente jamás pensé que acabase teniéndole tanta admiración, digamos que como con Jairo, nos enseñamos cosas mutuamente que nos han enriquecido como almas y personas ineptas para esta sociedad. Luego estaba yo con mis muletas acompañado de Dani, a él ya le conocía de varios años, digamos que desde la infancia, nuestros hermanos son amigos y lo típico nosotros coincidíamos en edad y poco a poco fuimos haciendo amistad, a pesar de estar luego varios años con contactos mínimos, vernos por la calle y saludarnos, él también era otro raperito, todos éramos raperitos estúpidos, menos El olvidado; gracias a Dani podía moverme por el instituto nuevo, ya que el dirigía y me llevaba algunas cosas, mi orientación en colegios y demás sitios públicos, es un poco mala, algunos rozan los bucles arquitectónicos y no sabes dónde coño estás; con Dani ya tenía buenas migas y era mi salvación en clase ya que coincidía con un chaval que había ido conmigo desde segundo de primaria y luego la ESO entera y ahora el Bachiller, yo me refugiaba en Dani en clase, ya que en los recreos me juntaba con otra gente que poco a poco por problemas con alguno de ellos fui desconectando, aunque ahora me junto con alguno de ellos para beber y demás cosas, Dani era, digamos, mi comodín en clase, luego me di fui dando cuenta que poco a poco merecía la pena, le tenía un tanto infravalorado, después de tantas cosas que habíamos pasado en los recreos de primaria, cuando echábamos campeonatos entre las clases, él iba siempre a D y yo, a pesar de ser la mía no estoy seguro, así que no diré ninguna, porque realmente no sé a cual iba. Y esa fue la impresión que tuve de los que ahora conforman mi círculo más íntimo, aunque a Jairo se le vea por rachas; no hubiese dado un duro por ellos, todo hay que decirlo, ellos por mi tampoco, estoy seguro pero las circunstancias, el tiempo y nuestras conversaciones sobre sexualidad hicieron el resto hasta conocernos al dedillo. Y a sí se formó poco a poco el grupo, luego vendría Irene, primero como novia de Ferre, y luego como una más. Ninguno me daba buena impresión de primeras pero me ahora me alegro de conocerlos.


¿Cuántos kilómetros hemos recorrido juntos?

3 comentarios:

señoritasimulacro dijo...

gracias a tí, me encanta lo que escribes!

Un saludo

min0riabsoLuta dijo...

actualicé

ahora busca la actualización que para tí tenga más interés .. :)

Javier Belinchón dijo...

A cuanta gente nos perderemos por juzgarlos con la primera impresión.

Un saludo!!